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Categoría: cine

Planeta Prohibido

Existe cerca de la Tierra un “Planeta Prohibido”. Se trata de un lugar donde hay más oxígeno que en la Tierra y la gravedad es menor.

Sólo hay un modo de llegar y es en el Crucero Espacial de Planetas Unidos C57D.

Hace ya sesenta años que se proyectó en las pantallas de cine “Planeta Prohibido” en 1956. Su director Fred M. Wilcox dirige a los actores protagonistas Walter Pidgeon (Dr. Edward  Morbius), Leslie Nielsen (Commander Adams), Anne Francis (Altaira Morbius), y Warren Stevens (Doc Ostrow) en un metraje de 98 minutos.

En el año cincuenta y seis se estaban produciendo grandes cambios sociales, políticos e increíbles avances tecnológicos y existen proyectos muy novedosos e innovadores a todos los niveles. Un año después, en el año cincuenta y siete se lanzó el Sputnik, el primer satélite artificial alrededor de la Tierra por la URSS, iniciándose en aquel momento una carrera por conquistar el espacio.

La película “Planeta Prohibido” refleja a la perfección esta carrera y ansia por conocer otros mundos, explotarlos e instalarse en ellos, según se nos cuenta allá por el año 2.200.

Comienza con un detalle llamativo como es el viaje por el espacio a la velocidad de la luz en un “platillo volante”.

No es extraño imaginar que estando tan cerca el “incidente Roswell” ocurrido en 1947 y las numerosas visualizaciones de objetos extraños por parte de la población en aquellas décadas, y un creciente interés por el fenómeno ufológico, el guionista aprovechase estos detalles para dotar de modernidad y avance a la humanidad en su película, mediante el uso de estas tecnologías tan lejanas entonces y hoy en día, como símbolo de supuestas civilizaciones más avanzadas que nos visitan.

Así se usa al Platillo Volante como símbolo de modernidad y avance, y en este contexto es muy fácil situar al espectador en una fecha muy lejana dentro de 250 años cuando se proyectó.

También se destaca al igual que lo harían películas del género muy posteriores, que la hazaña de llegar a otros mundo sólo es posible con la unión de toda la humanidad sin la exhibición de banderas particulares. Desde el comienzo se trata de una colaboración global de “Planetas Unidos”.

En la película esta nave se dirige a un sistema planetario que orbita la estrella Altair que está en la constelación del Águila.

Es pertinente mencionar que la Película de “Contacto” de la novela de Carl Sagan tiene como objetivo llegar al sistema de Vega en la constelación de la Lira. Pues bien, Altair junto con Vega y Deneb en la constelación del Cisne constituyen el conocido como Triángulo de Verano. Lo único que ocurre es, que se sepa, en donde sí se está formando un sistema planetario es en Vega, en los otros dos no.

Pero no obstante, apoyando el argumento de la película, actualmente se conocen ya cerca de 5.000 planetas. Sí, es cierto. Lo único es que están muy lejos y se sabe que están ahí mediante técnicas de estudio a ciertas estrellas.

Esta película refleja por tanto ya no sólo una época concreta cuando se proyecto, sino a la vez las inquietudes más fundamentales del hombre en dónde la base del pensamiento filosófico y la tecnología se confrontan para dar una solución al “destino de la humanidad”.

Por todo esto, este “planeta prohibido” cuyo título original en Estados Unidos es “planeta desconocido”, mucho más apropiado, es eso mismo, “el desconocimiento que tenemos de nosotros mismos”.

Planeta Prohibido está cerca de la Tierra, porque de hecho es el planeta Tierra, o incluso mejor, cualquier lugar en donde se encuentren las personas.

Hemos estado en él desde siempre y los retos de entonces son los mismos que se nos presentan hoy en día, sólo que con mayor tecnología pero que no ofrece las respuestas que perseguimos y estamos en el mismo punto de incertidumbre que lo pudiera estar el hombre del Neolítico, y en donde seguimos sin saber casi nada.

Tenemos más datos, y más información, más rápido pero a nivel personal y humano tal vez no seamos mejor que hace cincuenta mil años. Sobre todo sin saber qué ha ocurrido en todo ese tiempo sin más vestigio que los hecho ocurridos, con suerte, en los últimos cinco mil años, y aún así, éstos son muy discutidos hoy en día.

Se han mencionado en numerosas críticas cinematográficas que esta película parte de la idea original reflejada en la obra teatral de William Shakespeare titulada La Tempestad en 1611.

Se recomienda profundizar en esta misma obra para bucear en los entresijos de esta complicada historia en donde entran en juego aspectos como la magia, la alquimia, la brujería, los mitos griegos, los viajes y naufragios que ocurrían de camino al “Nuevo Mundo”, y toda una suerte de detalles que describen de un modo amplio la complejidad del Ser Humano y el mundo en el que vive así como el mundo que así crea.

De hecho todo lo que rodea a esta obra teatral es bastante simbólico, ya no sólo en el argumento y tema general escogido, sino además por detalles menos visibles como su estreno el día 1 de noviembre, un día fronterizo con el “día de todos los santos” o “ de las ánimas”, o también por ejemplo el naufragio en el que se basó la propia obra, uno que sucedió realmente en Islas Bermudas, lugar desde siempre rodeado por sucesos inexplicables.

La película tiene unos efectos especiales muy cuidados para su fecha. Decorados muy bien planteados y el reflejo muy coherente de los vestigios de una enorme y avanzada civilización, según la película, desaparecida milenios atrás.

Sorprende ver como, con aquellos medios disponibles de entonces, producen en el espectador un vértigo enorme en la comprensión de aquel lugar que se muestra tan alejado del hombre, y en donde el mismo, no parece más que un pequeño insecto al lado de aquellos avances tan inalcanzables.

En la película aparece un robot llamado Robbie que ocupa un papel muy interesante en todo momento.

Robbie fue un cuento de Ciencia Ficción escrito por Isaac Asimov en una revista de Ficción. Más tarde esa obra fue adaptada en 1950 por el mismo autor bajo el título de “Yo, Robot” y en 1990 como “Visiones de Robot”.

Isaac Asimov fue un profesor universitario de bioquímica que se volcó en la creación de obras de ficción y divulgación científica y en especial le interesó mucho todo lo relacionado con la robótica y la inteligencia artificial.

Plantea muchos interrogantes en sus obras pero también a través de las mismas, plantea las bases de esta disciplina. Las leyes de la robótica tal como se entienden hoy en día están basadas en los principios que Isaac Asimov narró en sus obras, y en “Planeta Prohibido” se hacen patentes.

Así Robbie es un personaje muy curioso e inquietante a la vez. Se trata de una máquina creada por el hombre en donde se le dota de una total autonomía material y mecánica, pero que es en la interpretación de ciertas situaciones cuando sus leyes, a veces entran en conflicto y no puede resolver, y en donde se evidencian los primeros problemas que surgen en su diseño por el hombre.

No deja de ser una metáfora de las contradicciones del ser humano que dicta leyes para sí mismo y para otros seres humanos y que en numerosas situaciones entran en un evidente e inevitable conflicto de intereses, precisamente por el diseño original del que parte.

Aquí se plantea además el tema más inquietante que es el hecho de la “creación”, de quién puede crear, cómo se ha de hacer y sobre todo, quién ha creado al ser. Y por este camino vamos derechos en “Planeta Prohibido” hacia la relación que tiene el hombre con su “libertad de elección”, “decisión” y con “lo que le es prohibido”.Y qué no hay más prohibido que el fruto del “árbol prohibido” en el Jardín del Edén como símbolo de la sabiduría y el conocimiento.

Esta película inquieta y gusta porque trata si cabe de los más “profundos problemas” y “errores ancestrales” que lleva asociado todo ser creado, y que han constituido la misma línea argumental en todas las religiones como intento de gobierno del Ser frente a ese Caos que lo rodea desde que nace.

Igual que se habla de los “Krell” en el largometraje como civilización desaparecida que llegó a cotas inimaginables de conocimiento y perfección y que sin embargo es arrastrada a su inevitable caída y desaparición, debido a ese “pecado original”, a ese error de base que acompaña a todo ser creado, y que de modo necesario lleva a todo ser a un principio y un final mediante la muerte.

Aquí, seguro que cabría un debate profundo sobre si es sólo y únicamente una muerte física o espiritual. Imagino que aquellas personas que crean que existe una trascendencia de algún tipo, apostarán a que después de esa muerte física existe otro comienzo sea del modo que imaginen. Y para otras personas, tal vez sea esto todo, una representación de un sólo acto con un sólo inicio y una “bajada final del telón”.

El tema por tanto no es nuevo. Otras películas más contemporáneas plantean exactamente los mismos dilemas, como sucede en “La Guerra de las Galaxias” entre otras, y por eso gusta, porque cada persona se ve de un modo u otro reflejada allí.

Otro ejemplo parecido serían películas como Matrix en donde de una manera idéntica se plantean los mismos dilemas que aquí, con una línea argumental y de pensamiento Platónica sobre la cuál se ha construido la actual sociedad en los últimos dos mil años.

No voy a contar la película; para eso sólo la tenéis que ver. Sólo narro esta pequeña crítica para poner de relieve que merece la pena, y que vale la pena profundizar en el tema.

Aunque estoy convencido que a todo el mundo le encantaría conocer de primera mano qué contaron aquellos náufragos originales cuando fueron rescatados de Bermudas, en los que se basó Shakespeare, y qué fue realmente lo que vivieron que ha generado por las cosas del destino este torbellino de obras y adaptaciones de tan nutridos temas y que no dejan a nadie indiferente, sino más bien con una sensación de inquietud y ganas de saber más, de descubrir más.

 

autor del artículo:

Jesús Pablo Alonso García

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ENLACES DE INTERÉS

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http://cinefantasticoycienciaficcion.com/planeta-prohibido-1956.html

https://es.m.wikipedia.org/wiki/Robbie_(cuento)

https://es.m.wikipedia.org/wiki/La_tempestad_(teatro)

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El Festín de Babette

“El festín de Babette” es una película de una sencillez y a la vez complejidad asombrosa.

Esta película ambientada en el año 1871 en una aldea de pescadores situada en la costa danesa, comienza con la presentación de dos hermanas, Martina y Filipa, que viven con su padre, un reverendo que predica una doctrina religiosa de tradición puritana bajo la cuál congrega a un pequeño grupo de fieles.

Alrededor de esta unidad familiar se crean relaciones de distinta duración y naturaleza por parte de diferentes personas, de manera que, desde la visión y ejemplo diarios del padre y sus hijas, todo el mundo que entra en contacto con su modo de vivir, sufre sin remedio, alguna clase de transformación, la cuál, lleva a estas personas a juzgar su propia vida, sus actos y hechos, así como aquello que no hicieron, y a continuación la manera de afrontar su futuro, colocando todo ese conjunto en perspectiva.

Este proceso, en todos los casos, no está exento de una cierta nostalgia del pasado, el cuál, hubiesen preferido, tal vez, que fuese más pleno, pero que ya queda tan lejos que no está a su alcance. En algunos casos, estas personas tienen más pasado que futuro, pero en la mayoría, tienen aún la mitad de su vida por delante.

Pasan por aquella pequeña aldea del norte de Jutlandia personas, sencillas unas, y otras más relevantes, desde un punto de vista social pero que tienen en común, todas ellas, la aceptación de su propia limitación como seres humanos en una vida que reconocen muy efímera.

Pescadores, mensajeros, un tendero, ayudantes, mujeres sencillas que cuidan de sus casas en la aldea, un oficial del ejército que más adelante será general, un tenor parisino de mucho prestigio, personas de elevada posición social y económica, marineros, hombres del pueblo unos más jóvenes y otros más ancianos, pretendientes de las hijas del reverendo, y como personaje central, muy discreto, casi invisible, Babette, en principio, aparentemente, sólo una criada exiliada de Francia.

Todas las personas que aparecen, son atraídas hacia aquel lugar por alguna conexión del destino. Viven allí o pasan un cierto tiempo, pero todas tienen en común estar en un momento de reflexión en unas vidas que en algún caso tienen un mayor recorrido por su juventud, y otras que ya se encuentran casi al final de su vida.

Se hacen patentes de manera continuada las relaciones humanas, su sentido diario en lo cotidiano y la búsqueda de respuestas a través de la religión, que usan como un salvavidas y guía en su vida, que igual que el mar del norte junto al que habitan, es un tanto gris y nublado, frío y sombrío, pero a través del cuál se tratan de poner a salvo, en su concepción de seres humanos, mediante valores como el respeto, la amistad, la humildad, la amabilidad y la cortesía.

En medio de este modo de vivir, Babette se integra como un miembro más, sin mencionar jamás su vida anterior en París sobre la cuál, guarda en silencio, la más absoluta reserva. Sin embargo, su modo de actuar hacia los demás, de un modo paulatino, mejora la manera de vivir de aquellas sencillas personas.

En esta historia, muchos años después de su llegada, Babette, agradece el haber sido acogida por ellos, mediante la preparación por ella, de una gran cena con motivo de la celebración del aniversario del nacimiento del Pastor, ya fallecido varios años atrás. Este banquete resume cómo su punto de vista sobre la vida y las cosas, se integra con suavidad y delicadeza en aquella pequeña población, ofreciendo una visión mejorada sobre la relación de sus miembros, no haciendo otra cosa que amar lo que hace, en este caso mediante su “amor al trabajo”.

Esta película danesa, “El festín de Babette”, estuvo dirigida por Gabriel Axel en el año 1987 y está basada en la obra de Isak Dinesen, que es autora de “memorias de África”. En Estados Unidos fue ganadora del Oscar a la mejor película extranjera además de ser premiada en numerosos festivales internacionales.

Así de modo lógico y natural, desde que fue premiada, esta película fue reconocida durante tres años seguidos, como una de las cien mejores películas, ya no sólo por su obra sino además por todo el significado que conseguía transmitir resumiendo un momento histórico y modo de pensar en una amplia región europea de aquella época.

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Jesús Pablo Alonso García

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Días de CINE: Jóvenes Talentos

Durante los viernes del mes de Agosto se han organizado unos talleres para realizar cortometrajes  en Ciempozuelos, dirigido a chicas y chicos de 9 a 14 años.

Es imposible imaginar la trascendencia que esto supondrá en la vida de estos jóvenes.

Por una parte el tiempo que han pasado en los talleres, seguro fue de provecho.

Sorprendía escuchar algunas de sus preguntas tras las explicaciones de los profesores. Parecía al comienzo que no se enterarían de los contenidos que se les mostraban por lo denso del tema, pero nada más lejos de ello. Asimilaban con gran capacidad todo lo que se les explicaba. Estaban estos chicos y chicas, de un modo contenido, entusiasmados con el proyecto.

Ante las preguntas de los profesores, muchos de ellos contestaban con rigor haciendo patente que de jóvenes se tiene una enorme capacidad de absorción y una mayor claridad para ver las cosas.

Fue increíble como elaboraron guiones completos para narrar una historia, colaborando entre ellos para obtener el mejor resultado en el cortometraje final, usando distintos guiones de los distintos grupos de trabajo que ellos crearon.

Después de los cuatro días de taller a lo largo del mes, el resultado fue muy aceptable, pero sobre todo donde mayor logro se obtuvo fue con los buenos momentos que allí pasaron.

También hay que destacar el cambio positivo que se produce en los profesores y colaboradores del taller, donde de manera voluntaria se aportan maneras de trabajar y puntos de vista que por una parte producen cambios en los participantes y en los propios colaboradores de cara a su vida personal y en su día a día.

Quién sabe dónde les llevará todo esto. Me gusta imaginar que en su vida, este taller lo emplearán, si no en el mundo del cine, tal vez en nuevas maneras de expresión, como se puede ver a diario, mediante webs, blogs, apps, y toda una suerte de nuevas formas de comunicación con el uso de nuevas tecnologías.

Tal vez, en el futuro, estas chicas y estos chicos dirijan una película, o una obra multimedia, o un reportaje, que permita mejorar el mundo mediante la aportación de su punto de vista.

Me gusta pensar en la trascendencia de esas pequeñas cosas que se mezclan con lo cotidiano y que permiten mejorarlo todo.

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Jesús Pablo Alonso García

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